La historia de los audífonos.

Seguramente, todos tengamos en nuestra mente la imagen de un gran cuerno seco y hueco, que las primeras civilizaciones utilizarían tanto para oír como para ser oídos. Ahora hemos descubierto que también se utilizaban plantas tropicales colocadas en la oreja en forma de embudo y que hoy en día siguen usando algunas tribus del Amazonas.

Los restos de utensilios para la recepción de sonidos más cercanos a nosotros los encontramos en las ruinas de Pompeya,  realizados en bronce y terminaban en un muelle que se introducía en la oreja.

Pero no es hasta el 15 de noviembre de 1901 cuando un ingeniero americano de 26 años llamado Miller Reese creó el primer audífono de la historia que contaba con un micrófono de carbón y un auricular similares a los de los primeros teléfonos. Como curiosidad comentar que la primera persona que lo utilizó fue la reina Alejandra de Inglaterra.

Pocos años más tarde, sale al mercado un modelo portátil mucho más ligero. Su diseño era de menor tamaño y tanto el amplificador como la batería podía llevarse sujeto al cuello sin la necesidad de estar en un espacio fijo.

No fue hasta la década de los 50 cuando el transistor hizo posible que la amplificación del sonido fuese mayor sin necesidad de un elemento externo y pesado . Además al tener que necesitar pilas para su funcionamiento, la vida de la batería dejaba de ser un problema.

Hasta los años 80 no aparecieron los primeros audífonos digitales que poco a poco se fueron sofisticando y capacitando para poder amplificar el sonido hasta tal punto que personas con un porcentaje casi total de sordera son capaces de escuchar y comunicarse con facilidad. En Microaudio el gabinete de audiologia de Multiópticas alegre encontrarás audífonos con los últimos avances tecnológicos.

 

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