La historia de las gafas

Hoy en día si cualquiera de nosotros tuviésemos problemas de visión , nos bastaría con acudir al especialista y nos compraríamos unas gafas. ¿Pero cuando en realidad se comenzó a utilizarlas?.

Las culturas más avanzadas de la antigüedad como la egipcia, griega o china, no pudieron dar solución a los problemas de visión de la época y tuvieron que darse por vencidos. No es hasta el siglo XIII cuando unos monjes italianos fabricaron las primeras gafas esmeriladas semielaboradas. Sencillamente funcionaban como lupas.

Sin embargo podemos afirmar que la cuna de las gafas es Murano, la famosa fábrica de vidrio de Venecia. Fue la única capaz de conseguir un vidrio dúctil, imprescindible para poder hacerlas. Se las denominó ayudas para la visión y sus monturas eran de hierro, madera o concha y la lente era esmerilada convexa.

Doscientos años despues, las gafas pasan a ser un símbolo de prestigio. Solo los ricos podían permitirse hacerse gafas de montura de una sola unidad fabricadas de hierro o bronce. El mayor inconveniente de este tipo de monturas, era su peso y lo incomodo que resultaba llevarlas.

A finales del siglo XVIII se pusieron de moda en la clases aristocráticas y de élite el monóculo, sobre todo en Alemania e Inglaterra, mientras que en España y Francia causa furor las lentes sin patillas que se sujetaban en la nariz y con los músculos que rodean los ojos. Como curiosidad, las primeras gafas bifocales que se fabricaron en el mundo y por sugerencia de él mismo, fueron para Benjamin Franklin.

Por último a principios del siglo XX  las gafas adoptaron el diseño anatómico actual. Hoy en día podemos encontrarlas de cualquier forma y de cualquier material, las posibilidades son ilimitadas como podrás comprobar en el amplio catálogo con el que cuenta  Multiópticas Alegre

 

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