La cera en los oídos. Un aliado que se puede convertir en un enemigo.

La cera la fabrica nuestro propio cuerpo para la protección de los oídos. Tiene tanto propiedades lubricante como antibacterianas. La cera se va desplazando a través de nuestros oídos, gracias a los movimientos que hacemos al masticar y a los movimientos de la mandíbula. Una vez que ha llegado al oído externo, se descascara y se elimina.

Se dice que se ha formado un tapón cuando se ha acumulado cerumen en el canal del oído hasta tal punto, que se nota que algo no va bien. Hay que tener en cuenta, que los oídos están diseñados para limpiarse solos, por lo que la utilización de bastoncillos u otros utensilios, suelen acarrear problemas como son que la cera se introduzca aún más e incluso nos podemos causar lesiones más graves.

Los síntomas más frecuentes si tenemos un tapón son:

  1. Presión o taponamiento
  2. Dolor de oído
  3. Dificultad para oír
  4. Pitidos
  5. Picazón
  6. Secreción
  7. Olor procedente del oído
  8. Mareos

Las personas que normalmente sufren los tapones de oídos son:

  • Personas que utilizan tapones para mitigar el ruído
  • Personas que usan bastoncillos u otros elementos para la limpieza de los oídos
  • Personas con avanzada edad
  • Personas con discapacidades del desarrollo
  • Personas que tiene una malformación en el canal del oído

La forma correcta de eliminar el cerumen de nuestros oídos pasaría por :

  • Limpiar el exterior de los oídos con un paño
  • Poner soluciones cerumenolíticas
  • Irrigar el oído
  • acudir a un especialista para la extracción del cerumen.

Si no retiramos el exceso de cerumen, éste, puede llevar consigo perdida de audición, dolores, etc. Por eso MicroAudio, gabinete audiológico de Multiópticas Alegre te recomienda que si tienes algunos de estos síntomas, acudas cuanto antes a un especialista.

 

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